A lo mejor estás mejor sin mí,
A lo mejor estoy mejor sin ti.
¿Recuerdas que pedimos deseos en aquella isla?
“Cuidado con lo que deseas”, murmuraba la brisa.
Tú querías que lo mejor llegara a tu vida,
yo pedía que lo no era se fuera de la mía.
Tú partiste al siguiente día
y yo me quejé de tu partida.
Pero qué bonita maravilla…
eras tú quién llegó a mi vida.
Una noche en Cancún, una noche divina.
¿Amor a primera vista? Y a segunda vista, y a todas las vistas.
No sé si eras el amor de mi vida,
solo sé que aquella noche encontré un tesoro:
de locura valiente, de sonrisa sencilla,
con melena de miel y hechizo en los ojos.
A lo mejor sí eras para mí y yo para ti.
El insomnio me hace querer pensar eso,
o quizás solo me gusta pensar en ti.
Lo sé, algo había,
algo que no cabe en esta vida,
algo que no alcanzó para más días.
Me jode tu partida, pero me enorgullece tu valentía:
buscaste tu felicidad, aunque fuera a costa mía
Un día apareciste y ya te quería sin saber por qué.
Y ahora que te fuiste, sé que nos volveremos a ver.
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Instantes