Esclavos en una era libre
no nos damos cuenta
de que la vida pasa
y no dejamos huella,
no para presumir,
no para conquistar,
sí para dormir tranquilo
por toda la eternidad.
Esclavos del dinero,
esclavos del entretenimiento,
adictos al placer
de perdernos este momento,
ese presente
que se nos escapa
una y otra vez,
ese presente
que se va
para jamás volver.
Si fuera un fantasma
imploraría por una vida,
y elegiría ser feliz,
viéndolo desde un prisma aislado
es muy fácil elegir.
Pero sigo aquí vivo
y doña rutina y don trabajo ya me llaman
Quisiera seguir escribiendo,
pero sigo preso de esta vida insana.
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Poesía